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“Thanksgiving” también es mosaico de gratitud y sabor latino
Source: Courtesy/Sonia Schnabel
  • Cada familia encuentra su propia manera de honrar este día
  • Esta mezcla culinaria refleja perfectamente la identidad bicultural
  • Lo más importante es agradecer a Dios por todo lo que se ha recibido

El Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) es esa pausa necesaria en el ajetreo del año para recordar lo afortunados que somos. Nació de una historia de supervivencia y gratitud entre los primeros colonos y los nativos americanos en 1621, en Plymouth, Massachusetts, y con el tiempo se convirtió en un pilar de la identidad estadounidense.

Pero esta festividad es mucho más que su origen histórico; es un lienzo en blanco que cada familia inmigrante pinta con sus propios colores y sabores.

Para la comunidad hispana en Estados Unidos, la celebración se siente como un guante a la medida, pues los valores de familia, gratitud y comida son universales.

Saborcito pinolero en la mesa

Cada familia encuentra su propia manera de honrar este día, y a menudo, el corazón de la celebración se encuentra en la cocina, fusionando la tradición local con nuestras raíces.

Desde que llegué a Estados Unidos, en casa de mi novio adopté la celebración del Día de Acción de Gracias. Junto a mi suegra, mis cuñados y mis hijos, nos reunimos en la mesa, y como todos somos nicaragüenses, los platillos que preparamos tienen ese saborcito pinolero tan característico.

“Thanksgiving” también es mosaico de gratitud y sabor latino
Source: Courtesy/Michelle Polanco

Un vigorón (un delicioso platillo de yuca, chicharrón y ensalada), o una gallinita rellena, son algunos de los platos que hemos compartido en familia, para dar gracias por estar juntos y pedir por un nuevo año de bendiciones.

Esta mezcla culinaria es el reflejo perfecto de nuestra identidad bicultural, donde el pavo tradicional puede compartir protagonismo con un tamal, un arroz con gandules o, en este caso, un vigorón.

Experiencia de Sonia Schnabel

Ella es una ecuatoriana que lleva nueve años viviendo aquí, en Cleveland. Su historia es un reflejo de cómo se construyen puentes entre culturas, y cómo cada uno adapta la festividad a su entorno.

Para Sonia y su familia, la integración es clave, en su hogar se celebra con el tradicional pavo: “Como estamos viviendo en este país, lo hacemos según las costumbres de aquí, con el tradicional pavo”, dijo a La Mega Nota-Digital.

¿Por qué celebrar algo que no es nuestro?

En Ecuador, cuenta Sonia, el Día de Acción de Gracias no es un feriado oficial. Sin embargo, la razón por la que ella y su círculo lo han adoptado no tiene que ver con la historia de los peregrinos, sino con algo mucho más profundo y personal: la fe y la comunidad.

“Lo celebramos según estas costumbres, para dar gracias a Dios por todos los beneficios recibidos durante el año, y lo hacemos en familia y con amigos muy cercanos”, aseguró.

Este es el verdadero corazón de la adopción hispana de la festividad. Se convierte en un momento consciente para detenerse y agradecer las bendiciones, las oportunidades y la salud, valores que resuenan fuertemente en nuestra cultura.

Es una reunión íntima, no solo de parientes, sino de esa “familia elegida” que construimos lejos de casa.

Mirando al 2025: La tradición continúa

Con la vista puesta en el próximo jueves, Sonia ya sabe cómo será su día:

“Sí lo vamos a celebrar, en familia y con amigos. ¡Nos preparamos para dar gracias a Dios por todo lo bueno del año!”, destacó.

El Día de Acción de Gracias, en manos hispanas, deja de ser una simple festividad histórica estadounidense para convertirse en una fiesta bicultural de la abundancia, la unión y la gratitud sincera, celebrada con un pavo, un vigorón en la mesa, y el corazón lleno de afecto.

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*Las fotografías que ilustran este artículo fueron facilitadas por Sonia Schnabel y Michelle Polanco confirmando autorización para publicar en todas las plataformas de La Mega Nota-Digital y La Mega Cleveland.